¿Cómo sobrevivir a la semana y no dejar de entrenar en el intento?

Jueves: @5:10 am: Suena la alarma, es hora de levantarse. Clase KO Magdalena.

@8:10am: Terminaron dos horas de clases. De vuelta a casa a desayunar.

@11:00 am: Después de comer alguito, ordenar un poco, hoy no se cocina. Hora de entrenar.

@1:00 pm: Una hora de bici. Toca dictar clase. Vamos a KO SB

@2:15 pm: A comer algo, que me muero de hambre.

@4:30 pm: Después de seguir ordenando algo, ver correos, alguito de distración, niños revoltosos. Es de hora de ir a la piscina.

@6:00 pm: Una hora de natación. Volar a dictar en KO Casuarinas.

@7:00pm: Aprovechar que no tengo nada más, sacar cita para una descarga.

@8:00 pm: Descargaaaaaa

@10:30 pm: Después de comer alguito, estar un ratito con esposo y acostar niños. Hora de dormir.

Y así se pasan los días. Obviamente, no todos mis días son así pero siempre trato de sacarles el máximo provecho. Siempre hay algo que hacer,  y si no, estoy buscando en que ocupar mi tiempo. De todas maneras, tengo que estar preparada para las eventualidades del día a día y también las reuniones del trabajo. De todo esto, he aprendido acerca de mí y de mi cuerpo y como  poder seguir entrenando y mantener la energía que necesito en todas las áreas de mi vida.

  1. Si estoy cansada, DESCANSO.

No existe el exceso de entrenamiento. Existe la falta de descanso, la mala alimentación, el poco o nulo estiramiento y la falta de descargas. Escuchar a mi cuerpo, es algo que recién estoy empezando a tomar en cuenta mucho más. Tengo que entender que no siempre tengo la misma carga física semana a semana, a veces, el cambio es diario. Por lo tanto, tengo que entender que hay días en que me voy a sentir súper bien y otros en que no. O tal vez nunca llegue el día ideal, lo cual es muchísimo más probable. Uno mismo sabe cuándo puede y debe exigirse más y cuando realmente necesita PARAR y REPLANTEAR. Bajarle a las revoluciones no está mal porque vienes después con más fuerza e intensidad. Generalmente, en este aspecto trataba de buscar respuestas afuera y “permisos” para dejar de entrenar. Me sentía demasiado mal cuando sentía que no podía más. Sin embargo, empezar a no disfrutar mi entrenamiento o no darlo todo dictando, me frustraba más. Yo sé cuándo debo descansar tanto física como mentalmente. Nosotros somos los primeros que tenemos que abrazarnos y apapacharnos. Darnos nuestra estrellita o nuestra palmadita en la espalda.

  1. El entrenamiento no me DEFINE.

Que difícil fue entender esto. Yo la primera en no meterme en ningún molde, me metí de lleno al papel de deportista. Pues no, no sólo sé hacer deporte y exigirme al máximo en este aspecto de mi vida. Me encanta entrenar, adoro esa sensación de DARLO TODO,  he aprendido a ESTAR INCÓMODA PERO eso también puedo conseguirlo en otras áreas de mi vida. Hubo un día en que estaba tan saturada que dije no hay forma, ésta no puedo ser yo. A mí me gusta el deporte, me ayuda, no me hace daño. Solté mi necesidad de entrenar para estar completa, para ser yo. Me di cuenta que seguía siendo la misma persona decidida, exigente, enérgica con o sin entrenamiento. Decidí enfocar esa energía cuando no entrenaba a seguir aprendiendo, a dar más energía a la hora de enseñar, a ver hacia mi familia o a simplemente disfrutar mi tiempo libre. Soy más de las cosas que hago.

  1. Recuerda siempre dar tu mejor esfuerzo.

Esto no significa terminar muerto después de cada sesión de entrenamiento. Tampoco hacer el mínimo esfuerzo. Significa que si en una serie necesitas descansar un poco más de lo que dice el entreno para que termines la serie, LO HACES. Significa que el día que te sientes sin tanta energía, te concentras más en tu técnica y en hacer bien los movimientos. Puedes hacer tal vez un poco menos de volumen pero siempre consciente de que todo tu cuerpo este trabajando al 100%. ¿De qué te sirve hacer todo tu entrenamiento si no estás cumpliendo con los objetivos propuestos? Si hoy te sacas la mugre de manera inconsciente, es muy probable que al día siguiente no vuelvas a estar ni en tu 50% y así vas acumulando cansancio y fatiga.  En ese período de tiempo que puedes entrenar, trata de darlo todo pero a consciencia, manteniendo postura, ritmo, cadencia. Mejor es una hora bien hecha, que horas de movimientos mal hechos. Si no, estarías trabajando en el error.

  1. Activa, estira, relaja. REPEAT.

Los músculos de nuestro cuerpo, cuando se mueven, están constantemente contrayéndose y estirándose. Todos debemos tener tanto la necesidad de activar nuestro cuerpo como de darle el respiro que necesita. Para mí fue básico, haber tenido 3 días a la semana, para poder estirar de manera consciente mi cuerpo. Me encanta el yoga y es algo que recomiendo siempre. En el yoga, estás contrayendo y estirando tus músculos en los movimientos que se plantean durante la clase. Si lo tuyo no es ir a clases, te recomiendo al menos 3 veces por semana darte 20 minutos para estirar y utilizar artículos que te ayuden a descontracturar tus músculos como pelotas de tenis, de softball, foam rollers, etc. Siempre en youtube puedes encontrar técnicas interesantes y para todas las partes del cuerpo. Obviamente, las descargas son súper importantes pero recuerda que de nada va a servir si no descansas bien y no ¡¡¡¡ESTIRAS!!!!  Un músculo no se puede activar si su contraparte no se estira bien. Te recomiendo mantener los músculos de la parte anterior de tu cuerpo bien sueltos ya que estos ayudarán a que los de cadena posterior se activen mejor. Por ejemplo, al tener los músculos del pecho suelto podrás ajustar más los músculos de la espalda. Mejorarás postura y podrás mantener una mejor alineación a la hora de correr.

  1. FAST FOOD

Es mentira que el entrenamiento te permite comer lo que quieras. No hay forma. Para una buena recuperación es necesaria una buena alimentación. Para mantener tu estado físico y mantener la energía necesaria para tus otras actividades es necesario que tomes las mejores decisiones en cuanto a lo que introduces a tu cuerpo.

Generalmente, es difícil tomarnos el tiempo para hacer nuestras comidas. Te recomiendo siempre tener avena y quinua siempre en la refrigeradora. Son fáciles de hacer, duran varios días y los puedes combinar con todo. La quinua es un superfood que puedes comer con ensaladas o con frutas, dulce o salada. Siempre rica y nutritiva. Tomar proteína, en mi caso, me parece un buen complemento para la recuperación. Básico, mantenernos hidratados. Siempre me moría de hambre y asumía que era por la cantidad de entreno pero, también, para cansada. Descubrí que paraba deshidratada. Ahora cada vez que “me da hambre”, primero tomo una vaso de agua y verifico si es hambre o sed. No te olvides siempre de comer buenos carbohidratos, como papa, camote, arroz integral. PENSAR, antes de decidir qué comer, y asegurarnos que nuestras decisiones sumen a nuestros objetivos.

Como verás, no es tan difícil como a veces lo vemos, o como yo a veces lo siento. Constantemente me he repetido que la vida es tan sencilla como la queramos hacer. Podemos buscar formas de incluir unas buenas sesiones de entrenamiento en nuestra vida diaria, sin saturarnos física ni mentalmente. ¿Escucha tu cuerpo? Más bien nunca olvides de escucharte, de volverte a preguntar de cuando en cuando, ¿qué quiero? ¿por qué hago esto? ¿quién soy? y ¿A dónde quiero ir?

Acuérdate que quien sabe mejor de uno, somos nosotros mismos. Parar no está mal, mientras sea para impulsarte. Fatigarse no es malo, mientras sepas que es solo un momento. Redefinamos nuestra manera de entrenar y hagámosla única para nosotros mismos. NO SUFRAS, SOLO GOZA.

Se viene con todo KO90!! #kotrainer #ko90 #iliveko #trainforhappiness #ko90sb #justmovechallenge

A post shared by Morayma Segura Molina (@mori_sc) on


Morayma Segura

Ingeniera de profesión, deportista de corazón.
Trainer en KO urban detox center #kolover.
Esposa y Mamá de 2 hijos, profesora de yoga.
Mi pasión enseñar. Mi hobby la triathlon.

Comentarios

comments

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *