El mundo Calanguero de los Triatletas

Para muchos, no será ajeno escuchar o leer en las redes sociales sobre los arduos entrenamientos de cycling que se vienen realizando en el Distrito de Calango-Provincia de Cañete. Un clásico de domingo, estar en modo relax a media tarde y ver que algún loquillo o loquilla acaba de postear su entrenamiento de bike en este bello distrito.

[Nota sugerida: Andar en bicicleta ayuda a vivir menos estresado]

A tan solo 1 hora y media de Lima, se encuentra Calango, ruta amante por todos los triatletas, tengas el nivel que tengas, hay ruta como para todo nivel de ciclista. La carretera te permite rodadas largas desde una ruta flat hasta elevadas cuestas que te llevan hacia la famosa  Capilla. Has estado entrenando por años en Calango y nunca te has hecho la pregunta: ¿Por qué es conocido este pueblo? ¿Qué produce? ¿Qué tiene de conocido ir a la Capilla?

Te lo cuento en resumen, el 90% de la producción se basa en la manzana Delicia, sí esa manzana que llevas sabrosamente a tu trabajo, paseo, entrenamiento etc. La Capilla es conocida por la forma que la rodea, es decir, verás la gruta rodeada de rocas que parecen ser un manto largo de la Virgen.  Lo habías notado? Pues ahí tienes una chamba para tu próximo entrenamiento!

Los fines de semana son típicos para todo deportista que realiza fondos largos de entrenamiento, en este caso, los ciclistas aprovechamos antes del amanecer para enrumbar a Calango y poder gozar desde tempranas horas del día un largo recorrido sin tener  que cruzarnos con muchos camiones o vehículos que suelen aparecer alrededor de las 9am con mayor frecuencia.

Llegar desde las 5am es un placer para nosotros los ciclistas, quienes tenemos las puertas abiertas del gran “El Encontrón”, un tremendo espacio de parking para dejar los autos y no solo eso, también podemos deleitarnos con rica variedad de comida a base de carbohidratos y proteína. Terminar de entrenar y encontrarte con su rico choclo con queso, atún, camote, etc. Qué más podemos pedir?

El dueño del local, Hugo Chumpitaz siempre atento a cada auto que va llegando y dando las indicaciones para poder estacionar e incluso nos señala rapidito si hay espacio en el parking que cuenta con techo para protección del sol. Conversé con él y me comentó que esta idea surgió hace unos años en los que él y su hijo decidieron abrir las puertas del local para todos los ciclistas que cada vez iban en aumento a dejar sus autos por largas horas de entrenamiento Calanguero. De Lunes a Viernes abre el parking desde las 6am, los fines de semana desde las 4:30am!

La primera vez que llegué a El Encontrón, fue súper temprano, era la primera vez que usaría mi Bike rutera, emocionada con unos amigos de mi Team Iron Warriors, ellos ya eran expertos en el tema del ciclismo. Empecé mi recorrido por la parte flat de la ruta, desde El Encontrón a la derecha como quien te regresas a Lima, una ida y vuelta son 10k. No tenía zapatos de ciclismo en ese entonces puesto que primero quería lograr dominar mi bici y tener estabilidad. Al pasar los primeros 20k, sabía lo que la ruta me estaba por ofrecer. Mi primera subida calanguera logré un total de 60k, me sentí llena de vida, de sensaciones nuevas y lo más bonito era que recién empezaba esta nueva aventura deportiva, la de convertirme en Triatleta. También debo contar una historia que jamás logro olvidar cada vez que voy por Calango: Puentes van, puentes vienen, subidas van, subidas vienen y Plum! Mi primera caída monce! Aun novata con la bike, al alejarme de uno de mis amigos (puesto que se le había salido la cadena), me indicó, Mabe avanza! Te doy el alcance! Pues ese alcance me llevó estar al pendiente de si venía atrás mío o no, una mala volteada para ver si se acercaba y caí como en cámara lenta y de costadito, nada grave aunque aún  llevo la marca calanguera de aquella caída, Gracias Memo! No solo lo digo por mi caída, sino porque estuviste apoyándome toda la ruta y esa herida es de guerra!

Luego de varios meses, volví a empezar de cero, me refiero empezar de nuevo todo porque ahora mi Bike ya no era de ruta sino de Triatlón, con calas y cleats de enganche para el zapato de ciclismo. Siempre acompañada de mi partner y acorde al plan y objetivo de hacer nuestro Ironman en unos meses, empezamos la aventura de rodar a La Capilla una ida y vuelta, grande fue mi sorpresa que no tuve caída alguna ni cuando tuve que voltear varias veces para espantar al zancudo que me devoraba la pierna, todo por haberme olvidado el repelente para los mosquitos. Ir a Calango y olvidarte repelente=error grave!

Calango te ofrece muy buenas vistas, no solo para cuando haces ciclismo sino también cuando regresas a dejar tu bici al Encontrón y empiezas a correr. Mirar el paisaje, las hectáreas de manzanas listas para ser recolectadas, el pastizal, el maíz, los caballitos que muchas veces pasan por tu lado, todas esas aventuras te la ganas con ese esfuerzo que realizas en cada entrenamiento que realizas por allá.

Para mí, jamás ha sido entrenar por entrenar, mi vida no se trata de cumplir un plan IM y lograr esa meta. Mi vida está basada en gozar cada uno de mis momentos, desde los mejores hasta los peores, con caídas y sin ellas. Es simplemente hacer de tu vida un sueño y de ese sueño una realidad.

Mabeli Tamayo
Mabeli Tamayo
Triatlón, mi pasión de ser!

 

 

 

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