Triathlon Half Ironman Paracas 2017 – Por Mabeli Tamayo

Si tuviera que elegir las palabras correctas para describir qué es lo que se siente luego de hacer un Triatlón, tanto física como mentalmente diría “ANYTHING IS POSSIBLE”.

Después de mucho tiempo, volviendo a escribir una pequeña crónica sobre una de mis acostumbradas competencias, y ¿cómo no hacerlo? Esta vez no solo será de running, sino de mi participación en una Tri. ¿Alguna vez han pensado en cómo debe ser entrenar para hacer un Ironman? ¿Qué puede sentir tu cuerpo luego de nadar, empezar a bicicletear y terminar con un running? Pues yo te lo cuento.

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Tan solo remontarme meses atrás viviendo en Madrid,  viajando a Francia para realizar el mágico Maratón de París; hoy ya desde mi gran Perú, narraré lo que fue participar en el Half Ironman de Paracas 2017, que si bien me inscribí en postas mixtas, realicé las 2 disciplinas (ciclismo y running).

El organizador del evento, Daniel de Montreuil, también fue participante de esta dura prueba. La natación se desarrolló en la playa de Santo Domingo, con vista a la bella Bahía de Paracas y nuestro gran Océano Pacífico, el ciclismo fue un largo recorrido por el Parque de la Reserva Nacional y el running por el balneario de Paracas.

La competencia inició a muy tempranas horas del pasado Sábado 18 de Noviembre, 5 a.m. se inició el ingreso a la zona de transición, lugar donde dejas todas las cosas que usarás en la competencia luego de terminar cada disciplina. A las 7 a.m. se dio inicio para los individuales, y para postas a las 7:05 a.m. Todo empezó a la hora correcta, sin demoras y sin retraso alguno para la saciedad de muchos competidores que nos encontrábamos inquietos por empezar esta aventura deportiva.

Yo esperaba a mi primo en el T1 (Primera transición), él haría los 1.9 kilómetros de natación, yo los 90 kilómetros de ciclismo y luego correr media maratón 21 kilómetros. Quedé orgullosa de mi primo al ver que salió entre los primeros competidores del mar, realizó un gran tiempo que me dejaba buen colchón para todo lo que me esperaba realizar. ¡Grande Coquito!

Saliendo del T1, desde el Hilton Hotel Paracas, corriendo con mi bici para cruzar la línea de monte pude ver muchas personas como parte del público espectador, entre ellos, mi madre. Todos súper animados, con pancartas animando a sus familiares, amigos, etc. Pasé con mi bici por su lado y aunque ni me conocían gritaban ¡vamos vamos a ganar! Linda barra!

Empezaba lo bueno del ciclismo, recordando cada uno de mis duros entrenamientos con mi Team Iron Warriors, un grupo de Triatletas, dirigido por el coach Jorge Valenzuela, con quien no dude en inscribirme y empezar a entrenar muchísimo para así lograr ser una Ironman o mejor dicho una “Ironwoman”. Nuestros entrenamientos son diarios que van desde nadar en aguas abiertas, piscina, ejercicios funcionales, técnica de carrera y ciclismo fuera de Lima. Hace 1 mes tuvimos una gran pérdida como equipo, nos apagaron la luz de un momento a otro, pero como él lo hubiera querido, seguimos adelante como Team y más unidos que nunca!

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Pasé la primera vuelta de 30k, luego la segunda vuelta 60k y ya me iba por la última vuelta de 30k e iba viendo cómo varios participantes iban declinando en la cadencia. Tengo que comentar que ya la última cuesta era nivel leyenda, mucha mente y corazón para lograr superarla. Unos cuantos cambios de plato, jugadas con el piñón y a seguir.

Culminé los 90k de bike, luego a bajar de la bici para entrar al T2, era inevitable no decirlo que las piernas te dan esa sensación de que en cualquier momento te caes, pero empiezas a trotar de a poco y todo solucionado. Empezó el running (siempre con la gran barra apoyándote en toda la ruta), el correr con mi Trisuit me daba mayor visibilidad frente al público ya que mi nombre está escrito tanto en la espalda como en las mangas.

Todos los participantes con caras de cansados pero había algo que los impulsaba a seguir, a no detenerse a pesar del tremendo sol que ese día nos acompañó para la parte del running. La hidratación ya no era suficiente, el dolor de los cuádriceps, gemelos, isquiotibiales se empezaban a sentir. Yo como siempre, encomendándome con Dios presente, solo quería que me dé fuerza para calmar el dolor de las piernas para seguir a mi paso estimado.

El ser maratonista no te va dar esa seguridad de que sí la haces linda en tu running, ocurre lo mismo si eres un nadador A1, no te va asegurar que te vaya perfecto en el nado. En este deporte, uno tiene que ser equilibrado en todas las disciplinas, no puedes matarte o darlo todo en ciclismo para luego ir cayendo en el running, y todo esto lo consigues en los entrenamientos.

Estando próxima a la llegada, con el corazón en la mano, mil y un sentimientos encontrados, para mí ya había pasado lo más difícil que era el ciclismo. Uno de mis amigos me esperaba en la ruta para darme una bandera que hacía honor a nuestro gran Cholo Terco, Victor Guerra, que hoy se encuentra en el cielo, aquella persona que siempre estaba dispuesto hacerte reír hasta en tus peores momentos. Era mi momento, cruzar la meta con él y darles un gran abrazo a mis seres queridos, quienes me esperaban en la meta. Historia de Triatletas contada bajo un corazón noble, dolió mucho más que las piernas y el cansancio físico, el no encontrar a la persona que quieres en la meta, pero como en cada etapa de mi vida debo decir, solo queda un largo suspirar, unas cuantas miradas al cielo y a seguir porque hoy eres mucho más fuerte de lo que todos creen y nunca olviden que ES DE VALIENTES REIR CUANDO EL CORAZÓN LLORA.

Mabeli Tamayo
Mabeli Tamayo
Pacer de Nike Run Club NRC

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