Andes Race: La aventura de correr en el Valle Sagrado de los Incas. Por Mabeli Tamayo

Mi momento había llegado, llegó aquella espera que tenía guardada por un año, mi querido Andes race 2019. El pasado sábado 30 de Agosto, se realizó el magnífico evento de carreras de montaña en el Valle Sagrado Cusco Perú, mi participación, 30k.

Como cada año que ha transcurrido, era mi 3era edición en la que participaba de esta aventura mágica. Tenía demasiado feeling por este viaje, esta ruta y la maravillosa gente que sabía que estaría rodeada, mi Team Raiders. Este año fuimos 18 fuertes aventureros quienes confiaron en que esta competencia no era como cualquier otra, y es que es verdad cuando digo que no existe carrera alguna que se compare con correr en pleno valle sagrado de los incas. Más aún cuando tu deporte es triatlón y no sueles trepar cerros y correr poco menos de 4500msnm.

Por temas de chamba, como era de esperar, viaje solo 1 día antes de la competencia. No había podido tener la aclimatación previa pero había mucho corazón y eso me bastaba. El día viernes nos fuimos a turistear un poco por la ciudadela, entre ellas, mi mami, y muchas mamis de mis amigos. Hola señoras!! Saluditos!! Hahaha.

Sabíamos que el día sábado empezaría nuestro viaje desde cusco al pueblo de Huacawasi (4hrs de cusco) para dar inicio a la competencia 9am. Eso significaba que tendríamos que madrugar con un ring ring alarma 2:45am. Gracias a nuestro querido Hotel Cusco Plaza, nos esperaban unos ricos huevos sancochados y su rica avena a las 3am! Ya previamente habíamos tenido los ricos estiramientos de una integrante de nuestro team que es Fisioterapeuta “FisioRol”, mi querida Dianita alias “licras” hahaha. Un orgullo haberla tenido en su primer 13 k! Lo simpático de esta compe es la variedad en la que se tienen estas distancias, la más power son los 100k.

Me sentía muy feliz por el simple hecho de estar una vez mas en Cusquito respirando el aire puro y limpio. Sabía que durante las horas que estuviera trepando los cerros y a 4500msnm, todo tendría un significado para mí, el seguirme repitiendo que esto es vida. Vivir sintiendo las mejores energías, como el simple hecho de irte a la cama sabiendo que hiciste suficiente ese día y que al día sgte será mejor que el anterior. Al fin y al cabo, siempre sale el sol.

Esta vez mi partner, la ardilla, no solo se llevaría el Hashtag tan acostumbrado como en cada edición del Andes Race, sino también tendremos nuevos personajes #MuerteAlZorritoChainis #MuerteAlCoach, todo ello porque decidieron correr a paso loco calato haahah sabíamos que cada uno iba ir a su tiempo, así que todo está controlado.

Cuando empezó la compe con el famoso, 10, 9, 8, 7… 1, la piel se me puso chinita, sabía lo duro que me esperaba en esas trepadas de asian level, sabía tb que casi toda la ruta estaría sola y que la conexión que tuviera con la naturaleza, con la comunidad y conmigo misma serían cosas que nadie me las podría arrebatar. Así también a los 2k de iniciada la compe, pude ver que uno de mis amigos se quedó y bajó su pace, todo para poder acompañar a su novia quien corría tb sus primeros 30k. Que feeling! Grande chicos! Me emocioné por ellos, porque pensaba en cómo iba ser esa llegada, llenitos de amor. No me ha pasado pero imagino que debe ser lindo! Hahaha.

Cuando estaba en el km 10 donde la mayor trepada ya había pasado, pensé en muchas personas que hicieron posible que yo estuviera ahí, mi familia y amigos! Comencé a grabar mis bajadas y trepadas en plena ruta, con música desde Foreigner “Want to know what the love is” hasta su rico “Lo niego todo del gran Sabina”, pero siempre haciendo conexión con los niños quienes estiraban sus manitos para el saludo del hi5! La señalización era única, los listones naranjas emanaban una esperanza de que el camino estaba todo correcto y había que seguir. En el 17k la organización nos puse caramelitos de limón y otros dulcitos, pude tomar unos cuantos, la finalidad era poder entregarlos a los niños de la ruta que todavía me faltaba realizar.

El puente de la caída de Edgar ya por el km 20, te aseguraba que venía la última trepada para dejarte sin aliento. Pues había que meterle todo el punche respectivo puesto que si tan solo levantabas la mirada hacia el punto donde teníamos que llegar, era literal pasar y llegar a 20 uñas, es decir, arrastrándote pero llegabas. En mi caso, no me arrastré pero si sentí que tenía una ampollas que con cada impacto que hacía en correr dolían mucho (parte del business, había que seguir).

Casi en el km 25 comencé a sentir unas pequeñas gotas de lluvia, me anticipaba a que lloviera pero estaba más que preparada, tenía mi cortaviento puesto y mi escudo que era mi corazón, decía “Miss Pacer”! La ruta cada vez más maravillosa, se podía ver los andenes del valle sagrado casi llegando al pueblo de Ollantaytambo. En ese preciso momento deje caer unas lágrimas, tenía mucho feeling metido, entre alegría, resiliencia y el hecho de saber que si mañana me voy de este mundo, pues me voy feliz de saber que he vivido y sigo viviendo mis días como si fueran los últimos. Por fin km 28, ya se podían ver las casitas de material noble, esto indicaba que ya estábamos por llegar a la meta, me cruce con otros corredores parecían ser de 60k y también con una amiga que corre con mi grupo NRC, Nike, justo le comentaba de mi ampolla mutante que me hacía doler cada vez que pisaba y de que justo la parte de la llegada era un camino de piedras desniveladas donde con cada pisada el dolor llegaría hasta mi cerebro. Pues la mejor parte ya estaba en camino, cruzar esa meta y convertirme nuevamente en Finisher de esta locura de ser una Chaski que otro año más corre por el rico valle sagrado de los incas. Atiné a tomar de la mano a mi compañera para poder cruzar esa meta vacilando como si no hubiera otra más! La felicidad cuando es compartida, siempre será mejor. No tengo la dicha de acabar y cruzar una meta con un love por ahora, pero cuando tienes todos los aspectos de tu vida tan llenitos de amor, el destino nos pondrá las personas correctas en el momento correcto. No porque deba suceder sino porque es lo que merecemos. Mi lado romántico siempre soñador y esperanzado en recibir cuanto apachurron pudiera al cruzar esa meta, entre ellas, la mami de mi amiga Rulos, mi ardilla, mi chino Charlie y mi siempre incondicional esté donde esté, mi mami. Somos Andes Race 2020 a purito corazón 60k.


Mabeli Tamayo
Instagram: @Mabeli_T
Triatlón, mi pasión de ser!

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