El Atleta que llevamos dentro

“…En un sentido más preciso, se considera un atleta, a la persona que practica actividad física con intensidad, tres o más veces por semana…”

Fui niña en los 80 y adolescente en los 90. Los que lo fueron conmigo vivieron la misma era de cambio. Del cassette al Ipod casi sin darnos cuenta; del Slam al Facebook de la manera más natural; de Café del Mar a las 9am a la Maratón de Movistar a las 7am.

Seamos honestos, si hemos sido capaces de entablar una relación a través del teléfono público y volverlo a hacer a través del messenger de Instagram, pues somos capaces de cualquier cosa. Estamos listos y abiertos a cualquier cambio.

Hace unos años alguien me dijo: Todos somos atletas Claudia, al menos, todos hemos nacido para serlo.

Qué??? Me dije a mi misma. Entonces, mi Mamá que todo lo sabe, estaba equivocada cuando me dijo que yo no era deportista, si no artista?

(Insertar sonido de explosión mental aquí)

Cuando me enteré de esta gran noticia, tenía varios años de hacer deporte  de manera constante. Podríamos decir que ya era un estilo de vida, pero siempre había escogido hacer las cosas de las cuales yo me creía capaz, quizás un tantito más allá y fin.

[Nota sugerida: ¿Cómo sobrevivir a la semana y no dejar de entrenar en el intento?]

La mayoría de los de mi generación conisidirán conmigo en que, la idea de deporte, hace no muchos años, estaba completamente centrada en objetivos de peso y la idea de comer sano era más que nada una mezcla entre la dieta de la sopa y el helado de vainilla light que sacó Donofrio (qué pasó con ese helado??)

Otra evolución más: de la dieta de la sopa, pasando por la antiedieta, a buscar un “estilo de vida saludable”, otra cosa, verdad?

De la clase de baile de 45 minutos en el gimnasio a la maratón de Nueva York. Ese es el resumen más corto y claro que puedo hacer de mi vida deportiva.

Si a estas alturas no me la hubiera creído, tendría que tratarme unos serios problemas de autoestima y de autoanálisis tremendos.

Todo es posible y lo es porque todos tenemos cuerpo, no digo piernas y brazos por que hasta ahí no va, digo cuerpo y el cuerpo quiere moverse. Más importante aún, todos tenemos una semilla de perseverancia y pasión que nos mueve, que nos comienza a hablar en voz baja, para despues gritarnos. Esa voz que siempre nos pide un poco más.

Para mi la tristeza es silenciar esa voz, es callar a nuestras ganas. Apagar una luz.

Fui feliz en Café del Mar, si que lo fui. Bañada en cerveza a las 9 de la mañana, pero fui más feliz cuando superé un reto tras otro, viendo mi cuerpo cambiar, responder.

Viéndome a mi misma hacer cosas que nunca creí posibles, esas que me repetía a mi misma mil veces que no eran para mi, que eran para los “atletas”.

Fui feliz parada en la partida de la Maratón de Nueva York y fui tan igual de feliz cuando me volví KO trainer.

El deporte es eso, la posibilidad de ver tus sueños hechos realidad. La sonrisa en tu cara cuando descubriste que si podías, esa que te deja doliendo los cachetes.

La alegría de Carolina cuando descubrió que esos clavos en el pie no le habían quitado la posibilidad de correr una media maratón,

La euforia de Mané que quizás aún algunas veces, se ve a si misma en el físico de antes y luego se acuerda de lo que es capaz. De lo que ya consiguió.

Es Dante corriendo los últimos 15kms de la Maratón con calambres; somos Martina, Julieta y yo a su lado, acompañándolo hasta la meta.

Es Luciana levantando la pelota de voley más lindo que nadie con su 1.60mts.

Es Karencita terminando su primera Maratón luego de dos hijos.

Es mi Abuelito, diciéndome que corro porque soy la única que salió a él.

Somos todos gritando, retándonos, compitiendo. Siendo lo que somos, Atletas.

 

Claudia Ugarteche
KO Trainer
Instagram: @Cugarteche

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