Paracas 100K [Entre hielo y arena]

Por si no fuese suficiente un océano de arena con que lidiar, un inesperado granizo se cierne en medio de la noche. No había cubierto ni la cuarta parte de la ruta, pero esa anomalía ya pagaba esta rara costumbre de correr, distancias destinadas para nómades e insanos.

Llegué al primer campamento a las 10pm [35K], algo mejor de lo que esperaba, luego de improvisar un sistema de desplazamiento los últimos diez kilómetros. A  las 5pm del viernes, una tribu naranja parte desde la laguna de Huacachina, dispuesta a partir con sus frontales el desierto de Ica en dos, conforme se adentra en la noche.  Los primeros diez kilómetros todo es una procesión, dunas que hunden el alma y costras en el suelo que fingen permitirte fluir. Ingresas a trocha y le metes turbo, pero vuelves a tropezar con otra duna, correr en definitiva no es negocio.

[Crónica de un maratón – Por Peter M Trujillo.]

A mitad de camino del Campamento 1 y aplastado por una oscuridad 360, una minúscula piedra golpea mi incipiente calvicie. Luego, todos los cálculos del cielo caerían sobre nosotros por cerca de 15 minutos, una granizada que no sucedía hace 30 años aproximadamente.

Alcancé el segundo campamento a las 2.50am del sábado [62.5], con mejor tiempo, pero sin agua los dos últimos kilómetros. El sistema había resultado un éxito, la ruta la dividí por glovsticks, independiente de la distancia que hubiese entre ellos. De una barra fluorescente a otra, corría, en el siguiente caminaba. Run and Walk, o Premio y Castigo, el premio era hidratarme y picar algo, el castigo era correr, aunque la tormenta eléctrica dibujase en el horizonte un fotograma de la película El Aro. Todo funcionaba bien, hasta que estas señales se perdieron, apenas entró el día.

Hace dos años, anduve mejor entrenado para el Desert Challenge, cómo olvidar mi fondo de 50K [La Chira – Naplo – La Chira]. Pero a mi madre le programaron una cirugía esa misma fecha. Lo curioso es, que se canceló la operación, es más hasta el día de hoy, sigue esperando una cama.

#DesertChallenge Paracas 105K Misión Cumplida #PirataTrail #DeportesDePM

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Crucé la meta en el Museo Julio C. Tello, nunca la Bahía de Paracas me fue tan mezquina. El sistema colapsó, el plan de 15 horas se convirtió en solo quiero mi polo finisher, los últimos 15 kilómetros padecí, parecía un vampiro que se le bajaron las defensas con el primer rayo de sol. Una pista negra de sal condimentaba mi oscuro derrotero,  tampoco caminar era negocio. Hasta que por fin la carretera, unos cuatro kilómetros y  mi calvario habrá acabado. Decente, antes que desfallecido. Troto hacia un umbral, donde un montículo de arena será mi lecho de suerte.

El saldo final fue 105K y 17:48 horas, una experiencia de la que cobraré revancha,  aunque odié la arena, me abrume el mar y me apagué el sol. El Desert Challenge es de esas ULTRAS que deberías de correr antes de morir o repetir en vida, si deseas sentir la inmortalidad.


Peter M Trujillo
Runner Convicto & Blogger Confeso
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Conductor de #DeportesDePM en https://www.facebook.com/radiorunningperu/

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